ESCUELA DE PADRES: UNA HERRAMIENTA PODEROSA

1.- Definición.-La Escuela de Padres es un espacio propiciado para brindar conocimientos a los padres de familia acerca de la conducta de sus hijos, de la vida escolar, de las relaciones familiares, etc.

Sin embargo, no debemos quedarnos en lo únicamente cognitivo.  Para que este espacio surta efecto tiene que ser fundamentalmente un espacio emocional.  En nuestra escuela de padres los asistentes deben reír, reflexionar, entristecerse, admirarse, ilusionarse, tal vez incluso enfurecerse porque es toda esa variedad de emociones lo que hace posible que la motivación se mantenga viva.

2.-Requisitos.- Son variados, lo elemental es un espacio cómodo (sin interrupciones ni mucho frío o calor), pizarra o en su defecto papelógrafos y plumones.  En caso de estar seguros de tener padres altamente motivados se puede usar proyector multimedia aunque ello no debe hacer que perdamos el contacto visual con los padres que es algo esencial.

3.- Horarios.- Los horarios se escogen en función de las necesidades de los padres de familia aunque lo usual son las horas finales de la tarde donde las amas de casa ya no tienen tanta exigencia en el hogar y los padres o madres que tienen un empleo pueden llegar directamente del trabajo.  A veces se puede utilizar con éxito las primeras horas de la mañana aprovechando que los padres dejan a sus hijos en la escuela, ello con la condición de no alargar la reunión.  En todo caso, una de las peores elecciones suele ser las horas del mediodía y las primeras horas de la tarde (12 a.m. – 2 p.m.) porque interfiere con el almuerzo; otro horario que debe evitarse es el de las horas de la noche (8 p.m. en adelante) porque a esas horas nuestro público ya se encuentra agotado por las actividades del día y su motivación se centra en descansar y prepararse para el próximo día.

4.- Duración.- Nuestra actividad para lograr emocionar e informar al público no puede ser muy corta (30 – 40 minutos) pero tampoco debe ser muy larga porque es prácticamente imposible mantener la concentración mucho tiempo.  El ideal de tiempo es 60 minutos.

5.- Sugerencias varias:

–          Si los padres empiezan “fríos” es ideal utilizar una dinámica “rompehielo”  Recuerde que es natural empezar un poco rígido en una situación nueva, pero también es natural entrar en confianza con el paso de los minutos.

–          La mayoría de padres asisten a una escuela de padres por obligación más que por interés, por ello es esencial dejar establecido que el espacio es para ellos pero bajo el control del facilitador(a)  Una voz fuerte, contacto visual sólido, y un saludo resonante suelen bastar para ejercer autoridad sobre el público sin ser, claro está, violento.

–          Utilice ejemplos y/o metáforas.  Recuerde que el público necesita identificarse con lo que le decimos; tal vez algunos de los ejemplos que podemos aportar por experiencia es semejante a la situación que alguien puede vivir en el presente.  Es una magnífica forma de ganarse al público.

–          Evite temas polémicos (política, religión, etc.) que puedan ponerle en contra de la audiencia, o que inciten la división entre los participantes.

–          Identifique adecuadamente a su tipo de público; en ocasiones los padres de secundaria -por decir- no quieren asistir a los talleres porque dicen “allí solo hablan de niños chiquitos

–          Estimule a hablar a los padres.  Se puede tener un formato que proponga dejar las preguntas al final pero no debemos cortar nunca la pregunta o comentario de un padre o una madre.  Recuerde que es muy parecido a cuando los padres en casa dicen que no logran comunicarse con los hijos pero cuando éstos preguntan algo suelen contestar “no tengo tiempo, no molestes”

–          No obstante, puede presentarse el caso que un participante que continuamente desee intervenir o que lo haga de manera agresiva o malcriada.  Debemos cortar la intervención sin temor con frases como esta: “agradecemos su voluntad de dialogar pero otros padres también desearán intervenir”, “me parece excelente su entusiasmo pero si nos seguimos extendiendo las demás personas van a llegar tarde a su trabajo, casa, etc.”, “los padres de familia aquí presentes merecen respeto o a ustedes (dirigiéndose a los demás) que opinan

–          Aunque la opinión de un padre de familia pueda ser absolutamente errada (digamos, defender el maltrato físico por brutal que este sea) nunca se debe decirle que está equivocado a secas.  ¿Por qué si se supone que asiste a la escuela para cambiar actitudes?  1.- Las personas suelen ser muy orgullosas para reconocer que se equivocan tan seriamente, menos aun en público.  2.- El individuo puede rectificarse pero lo que para otros sería un aprendizaje para otros puede ser una humillación insufrible que genera angustia que puede descargar con más violencia en casa.

–          No olvidemos que las personas que suelen defender ideas de manera tan necia suelen ser personas con gran dificultad para conectarse con sus emociones y expresarlas.  Una salida en tal caso puede ser preguntar a la persona por qué tiene tales ideas y hacerle recordar pasajes de su vida, de su infancia donde hubiera querido que las cosas sean diferentes.  Si ello no funciona, dejarlo como una reflexión para la casa.

–          Siempre que ofrezcamos una idea a la audiencia debemos decirles para que le va a servir.  Ejemplo: Si yo desarrollo comunicación positiva con mis hijos, ellos van a ser más obedientes porque si quieren algo aprender a conversarlo conmigo antes que hacer rabietas o conductas negativas.

–          El público es nuestro, fueron allí (aunque sea obligadamente) para escucharnos, y si nosotros logramos su confianza no debemos dudar en apoyarnos en ellos para enfrentar objeciones.  Un caso puede ser el de los niños muy inquietos, no deberíamos enfocarlo diciendo “controlen a sus hijos porque no me dejan hacer clase”, es más efectivo decir “controlemos a nuestros niños porque todos tienen derecho a aprender, ¿no es cierto? (dirigiéndonos al resto de público)”

–          Una forma poderosa de identificarse con los padres es hablar en primera persona plural antes que en otras formas; es decir “tenemos que…”, “lo hacemos por nuestros niños…”, “como padres que somos…” antes que “tienen que…”, “lo hago por sus hijos…”, “como padres que son ustedes…

–          Finalmente no olvidar que la escuela de padres es una muestra de nuestro trabajo en clase.  Si alabamos el aprendizaje participativo en el aula hay que instaurarlo con los padres, estamos seguros que les gustará y de esta forma estarán más motivados para usarlo en casa.  Y así con muchas otras estrategias.

Acerca de makconsultores

Consultora en Gerencia Educativa
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