MARKETING EDUCATIVO: BREVE CARACTERIZACIÓN DEL MERCADO EDUCATIVO EN ENSEÑANZA SUPERIOR.

A través de nuestras consultorías, investigaciones de mercado y estudios de fuentes primarias o secundarias, podemos establecer las siguientes conclusiones que (creemos) caracterizan el mercado educativo actual a nivel de enseñanza superior (en próximos artículos abordaremos el mercado escolar):

  1. El mercado educativo representa el mercado de servicios más grande de la economía peruana. Son en promedio 368 instituciones educativas de enseñanza superior no universitaria las que se ofertan solo en Lima, de las cuales 199 son públicas y 169 son privadas. En cuanto a universidades, se contabilizan solo en Lima 50, siendo 11 públicas y 39 privadas. En conclusión, nos encontramos ante una sobreoferta, donde las propuestas se comoditizan, y por ende la capacidad de diferenciación se ve disminuida por parte de las empresas educativas.
  1. Por otro lado se ve un ligero pero progresivo incremento de la participación de la enseñanza técnica superior en comparación a la universitaria, la cual en el 2010 representaban el 30% y 70% respectivamente. Ahora son el 40% y 60%.
  1. Sin embargo, a pesar de la sobreoferta, el mercado aún mantiene un alto atractivo debido al importante vector de crecimiento de la industria, la capacidad de gasto educativo (incluyendo al sector C y D) y a la elasticidad de la demanda. La industria educativa permite explotar eficientemente economías de alcance y desarrollo de productos, lo cual genere un vector de crecimiento altamente atractivo. Por otro lado, el desarrollo del segmento C y su capacidad de gasto educativo, ha sido en su momento advertido por la industria educativa y ahora se aprecia un importante desarrollo de la oferta dirigida a tal segmento.
  1. Como consecuencia de lo anterior (y ya mencionado en artículos anteriores), desde hace 3 años se ha visto el ingreso del capital corporativo al mercado educativo, como una muestra del atractivo de la industria. De esa forma se aprecia durante los últimos años la configuración de estrategias corporativas, nuevas prácticas empresariales y mayores inversiones en la industria educativa. Como resultado, los principales holdings educativos han logrado crecer a sus empresas educativas en promedio 40% de market share desde su ingreso al mercado.
  1. Esto también ha permitido la sofisticación de las estrategias empresariales en educación, desde diseño de propuesta de valor, branding, publicidad y comercialización. Se aprecia una mayor inversión en publicidad, mayor agresividad en atacar el mercado y un nuevo comportamiento corporativo a nivel de estrategia y dirección. Sin embargo es importante anotar que, explotando al máximo la economía de alcance que posibilita la industria educativa, la mayoría de empresas han apostado a estrategias de desarrollo de productos (nuevas unidades de negocio) o de mercados (nuevas sedes y nuevas provincias), pero no han diversificado lo suficiente para desarrollar su participación (quizá la única excepción ha sido Intercorp, con una cartera diversificada e integrada verticalmente).
  1. Conforme a lo anterior, se aprecia que el comportamiento corporativo ha consistido principalmente en dos tipos de estrategia:

PRIMERO: Segmentar el mercado en función de niveles económicos. No ha habido una mayor segmentación en función de carreras, lo cual implicaba diferenciarse por especialización en el mercado. En pocas palabras, las instituciones de enseñanza superior en su gran mayoría han apostado a engrosar su cartera de carreras (desarrollo de productos) y ofertarla al mismo mercado pero intensificando su cobertura.

SEGUNDO: Más sedes, más locales, más provincias (desarrollo de mercados).

  1. En tal sentido, el segmento donde se aprecia una mayor rivalidad y sobreoferta es el segmento C, dada su atractivo volumen como demanda y su capacidad de gasto educativo. Sin embargo, se parecía una amenaza latente en este escenario, dado que la sensibilidad al precio es alta y depende directamente del ambiente económico nacional. En tal sentido advertimos que un cambio en la estructura de precios de parte de la oferta podría repercutir de manera agresiva en este segmento, sobre todo teniendo en cuenta la enorme sobreoferta existente.
  1. Si a lo anterior le sumamos que las estrategias usuales han apuntado al desarrollo de cartera o mercado, vemos que casi nadie se ha preocupado por mantenerse en el papel del “especialista”, lo cual resta diferenciación. Esto es explicable debido a que, quizá, el interés principal de los nuevos jugadores del mercado (el capital corporativo) prioriza la intensificación de ventas sobre el desarrollo de marca.
  1. Por eso nos sorprende no apreciar (hasta el momento) de parte de las empresas educativas estrategias multimarca, que les permitan desarrollar marcas especializadas y diferenciadas, dentro de una cartera diversificada y, porque no, integradas horizontal o verticalmente y de esa forma diversificar sin perder diferenciación (al contrario, ésta se desarrollaría con mayor eficiencia). Al parecer, la mayoría confía en que sus marcas actuales puedan trasferir reputación a nuevas carteras, pero OJO: NINGUNA MARCA PUEDE VENDER DESDE PAPAS HASTA LIMONES… eso es arriesgar especialización (diferenciación), sobre todo cuando ésta ya está ganada (¿alguien se acuerda del “monstruo de la computación?).

CONCLUSIÓN: LA MAYORÍA ESTÁ GANANDO PARTICIPACIÓN, PERO PERDIENDO DIFERENCIACIÓN. La principal preocupación por la nueva oferta (dirigida ahora de manera corporativa) al parecer apunta al market share y rentabilidad en el corto plazo. Esto es sostenible en la medida que la sensibilidad al precio y la capacidad de gasto se mantenga. Pero de no ser así,  todos sabemos que en un mercado comoditizado la demanda se orientará al MAS BARATO (en la medida que no se distinga al DIFERENTE).

Link: http://elcomercio.pe/economia/negocios/inversionistas-ingresan-fuerza-al-sector-educacion-noticia-1755391

Publicado en Gerencia Educativa, Gestión Estratégica, Marketing Educativo | Etiquetado | Deja un comentario

LA MOTIVACIÓN Y EL APRENDIZAJE AUTODIRIGIDO. (Tomado de Mag. Miryam Narváez Rivero)

El concepto de educación como una preparación para toda la vida se ha convertido en un concepto obsoleto, reconociéndose hoy en día la importancia de un aprendizaje continuo para todos los individuos. Es por esta razón que en los últimos años expresiones como “enseñar a pensar”, “aprender a aprender”, “aprender a pensar”, han sido de uso frecuente hasta convertirse en indicadores de las exigencias y demandas de la sociedad actual. “En un momento histórico de transformaciones radicales, cuando nos adentramos en la era del conocimiento y la información, los objetivos reproductivos que en gran medida han conformado el curriculum de la educación tradicional no resultan funcionales, y pasa a primer plano la necesidad de un aprendizaje continuo de un sujeto autónomo intelectual y moral, capaz de tomar conciencia de sus propios procesos mentales al enfrentarse con los problemas de analizarlos adecuadamente, y de planificar, supervisar y evaluar la propia actuación.” ( García y Pascual, 1994; p 30)

Vemos pues, que a puertas del Siglo XXI se hace patente la urgencia de que el hombre desarrolle un aprendizaje autónomo que le permita responder a estas necesidades, con la finalidad de canalizar y rentabilizar mejor sus esfuerzos, haciendo su trabajo más productivo y eficaz. El proceso educativo debe tender a lograr que los individuos sean capaces de seguir aprendiendo fuera de los ámbitos educativos formales, llámense estos escuela, universidad, instituto, etc., propiciando que cada sujeto pueda ser “maestro de si mismo”, eligiendo la “autodirección” como forma de vida.

Pero qué sucede si en el proceso de enseñanza aprendizaje surge la situación paradójica, en la cual los alumnos se quejan de que la clase es poco interesante y, por otro lado, el docente se queja de la falta de interés de los alumnos. Lo que estamos presenciando en estos casos es una falta de motivación para el aprendizaje, algo que es muy común y conocido en el ámbito educativo, pero que sin embargo no se le termina de dar la importancia que debe tener en éste proceso.

Los docentes, padres de familia y autoridades educativas, damos generalmente por supuesto, que los alumnos están dispuestos “por default” a aprender. Sin embargo diversas experiencias nos han demostrado que esto no es así. Los sucesivos fracasos y frustraciones a los que se ven enfrentados tanto maestros, alumnos como padres de familia, así como los altos índices de deserción y repitencia, son indicadores de que algo no está funcionando adecuadamente. Debemos de partir del principio elemental que, para que el aprendizaje sea fácil, es necesario que exista una motivación adecuada por parte del aprendiz y una vocación docente por parte del profesor. Nos surgen así algunas inquietudes, ¿somos los docentes concientes del nivel de motivación de nuestros alumnos al iniciar el proceso de enseñanza-aprendizaje? ¿sabemos si tienen totalmente claro cuál es la meta que persiguen en su aprendizaje? ¿conocemos el nivel de manejo que tienen de las estrategias de aprendizaje que los llevaran al éxito en su tarea académica? y finalmente, ¿sabemos si son capaces de evaluar su desempeño y los logros obtenidos?.

Justamente una de las principales causas del bajo rendimiento académico, según Zimmerman, es la incapacidad de los alumnos de controlar su propia conducta.1 Zimmerman y col. 2 se han interesado en investigar cómo los alumnos pueden sentirse más motivados y capaces de asumir responsabilidad, controlar o autorregular su logro académico. De estas investigaciones se ha concluido que, las habilidades de aprendizaje autoregulatorio pueden conducir a un mayor logro académico e incrementar el sentido de eficacia, y que los cambios hacia una conducta más autoregulatoria, no sólo está basada en procesos individuales o intrapsicológicos, sino también en procesos sociales e interpersonales.

APRENDIZAJE AUTODIRIGIDO, APRENDIZAJE AUTORREGULADO, APRENDIZAJE AUTÓNOMO

Como se ha mencionado muchas veces, en una era en donde el conocimiento constituye uno de los valores más preciados del ser humano, el cerebro, como dice Savater3 “se convierte en el órgano específico de la acción: conoce, delibera, valora y decide.” Es a través de esta acción en base a una característica propiamente humana como es el aprendizaje, que los individuos van desarrollando otra de las características humanas fundamentales: la educación permanente.

Revisando la literatura, nos encontramos que el aprendizaje que busca que los alumnos sean capaces de aprender por sí mismos, resolver sus propios problemas y enfrentar diferentes circunstancias dentro y fuera de la escuela, ha sido denominado de diferentes maneras desde hace varias décadas.

DIMENSIONES DEL APRENDIZAJE AUTODIRIGIDO

El concepto de aprendizaje autodirigido está abierto a un gran número de interpretaciones que se movilizan a través de un espectro, que por un lado incluye las habilidades, técnicas y procedimientos a través de los cuales se determinan las metas y objetivos, se localizan los recursos, se planean las estrategias y se evalúan los resultados.9 Por otro lado, incorpora la toma de conciencia crítica como la capacidad de identificar y asumir sesgos, antes de darlos por seguros.

Imagen1

A continuación encontrarán una tabla con la definición y características de cada una de las dimensiones anteriormente señaladas.

Imagen2

Publicado en Didáctica y Aprendizaje, Gestión Curricular, Gestión Pedagógica | 2 comentarios

LA AUTOEVALUACIÓN Y SU IMPACTO EN EL APRENDIZAJE AUTÓNOMO. (Tomado de Soledad Mendoza).

El aprendizaje es un proceso que solo puede ser realizado por aquel que aprende. En este sentido, es el alumno quien mejor puede dar cuenta de lo que sabe y de qué estrategia le resultó más adecuada para lograr ese aprendizaje.

Por otro lado, el volumen creciente de información, producto de la cada vez mayor velocidad con que se desarrolla la ciencia y la tecnología, y las facilidades de acceso que ofrece la tecnología de la información hacen que sea cada vez más necesario que los alumnos desarrollen habilidades que les permitan profundizar, por cuenta propia, en los contenidos que aportan a la construcción de sus aprendizajes.

La autoevaluación del aprendizaje es una habilidad que se refiere al desarrollo de la capacidad del alumno para ser consciente de su proceso de aprendizaje. Entendemos la autoevaluación como la habilidad de un estudiante para observar, analizar y juzgar su desempeño en base a criterios, y determinar cómo puede mejorarlo (Alverno College, 1994).

La evaluación de los estudiantes existe para hacer posible que el aprendizaje del alumno se vuelva más efectivo y mayor. Cada vez que un estudiante es evaluado, lo que buscamos es que observe su desempeño como reflejo del desarrollo de una habilidad. El alumno lo analiza a partir de su comprensión de los criterios de evaluación que han sido proporcionados y a través de la retroalimentación él escucha de los otros los signos que han observado de su habilidad.

La autoevaluación entendida desde esta perspectiva de potencial para aumentar el aprendizaje del alumno requiere que la reflexión sea parte integral de ella. Si en la concepción de autoevaluación no está presente la reflexión, estaríamos limitándola a un juicio no necesariamente relacionado con la comprensión del proceso. La reflexión sobre mí mismo me lleva a pensar sobre cómo hice algo, que es analítico, y también me lleva a pensar sobre qué tan bien he hecho algo, lo cual es evaluativo.

La reflexión en la autoevaluación

La autoevaluación es una compleja habilidad reflexiva que focaliza en el desarrollo del juicio. Según Brew (1999), la autoevaluación está generalmente asociada a la elaboración de juicios sobre aspectos específicos de logro que, la mayoría de las veces, deben ser sustentados públicamente (profesor). En cambio, la reflexión tiende a ser una actividad más exploratoria que puede ocurrir en cualquier momento del proceso de aprendizaje y no necesariamente conduce a un objetivo concreto y observable. Toda autoevaluación involucra reflexión pero no toda reflexión lleva a una autoevaluación.

Tanto la reflexión como la autoevaluación dependen de una observación cuidadosa, pero el propósito de la reflexión es la comprensión mientras que el propósito de la autoevaluación es la evaluación que se hace del desempeño en base a criterios.

La autoevalución y la reflexión comparten la inquietud sobre cómo trabaja el alumno en la experiencia, cómo vincula el nuevo conocimiento con el antiguo, como revisa sus experiencias pasadas en función de sus nuevas metas, cómo integra el aprendizaje dentro de la estructura que ya se había formado.

Componentes de la Autoevaluación

Se han identificado cuatro componentes inherentes a la autoevaluación: observación, interpretación / análisis, juicio y planeamiento. Si bien los componentes no son absolutamente secuenciales en su desarrollo, es conveniente formarse el hábito de observar cuidadosamente su comportamiento y analizar o interpretar sus observaciones antes de pasar a juzgar. Planear acciones posteriores parece seguir naturalmente a los otros componentes.

Aunque juzgar parezca ser el centro de la autoevaluación, es importante señalar que interpretar / analizar es el componente que enfatiza la naturaleza reflexiva de la auto evaluación. Debemos alentar a los alumnos a probar el valor de su trabajo; es decir, presentar las fuentes, considerar el rol de la intuición, las emociones y actitudes, y el proceso por el cual lograron comprender o fallaron. Hacer esto los capacita para emitir juicios informados; para considerar su aprendizaje desde la perspectiva de un proceso, conectando su desempeño actual con los anteriores; y para desarrollar la comprensión necesaria para mejorar.

Preguntas que ayudan a explorar los diferentes componentes de la autoevaluación:

Observación:

  • ¿Qué hice?
  • ¿Qué medidas tomé en un aspecto en particular del criterio?

Interpretación:

  • ¿Por qué lo hice de esa manera?
  • ¿Entre qué opciones podría haber optado para alcanzar el criterio planteado?
  • ¿Qué elecciones realicé a fin de alcanzar un criterio?

Juicio:

  • ¿Qué tan efectivas o significativas fueron mis elecciones?

Planificación:

  • ¿Qué debo cambiar para avanzar en este tema?
  • ¿Dónde puedo aplicar lo que he aprendido aquí?
  • ¿Qué nuevas preguntas tengo sobre este punto?

Usar un mismo conjunto de preguntas repetidamente les da a los alumnos la oportunidad de ver continuidad y flexibilidad en el proceso de autoevaluación. Cada vez que ellos apliquen las preguntas recordarán las cuatro etapas del proceso. Cada nueva situación de evaluación enfatizará en una de las fases de la autoevaluación por encima de las otras y focalizará en criterios diferentes, dependiendo de lo que exige el trabajo, la tarea.

Los alumnos descubren que respondiendo a las preguntas de autoevaluación los ayuda a desarrollar tanto su habilidad de análisis y a mejorar su habilidad para aprender más que si solo hubieran realizado un buen análisis. La autoevaluación hace que los alumnos tengan consciencia de sus fortalezas y debilidades y, por tanto, que estén en capacidad de mejorar su desempeño y aumentar su poder de autoevaluarse.

Publicado en Didáctica y Aprendizaje, Gestión Curricular, Gestión Pedagógica | Deja un comentario

REINVENTAR LA ESCUELA. EL UNIVERSO DE LAS PRACTICAS ESCOLARES (Tomado de Francisco Cajiao R. 2004)

Para qué debería servir la escuela

Aprender

El aprendizaje es antes que nada un ejercicio constante de interacción con el medio circundante que involucra en el ser humano la capacidad sensorial y todas las facultades intelectivas que de manera genérica se denominan “el pensamiento”. Cada nuevo aprendizaje realizado por una persona modifica de algún modo todo lo que ya sabía anteriormente y le permite nuevas experiencias que a su vez transforman, de manera que las cosas que se van aprendiendo en la vida tienen en cierto modo el poder de trazar una especie de camino o de mapa tan individual como las huellas digitales, pues difícilmente dos personas tienen el mismo recorrido de experiencias y por lo tanto es casi imposible que aprendan las mismas cosas del mismo modo.

 Parte del problema en torno al aprendizaje proviene de la asociación corriente entre esta noción tan compleja desde el punto de vista biológico y neurológico y lo que ocurre en los salones de clase de escuelas, colegios y universidades. En estas instituciones, que constituyen el aparato de educación formal, no es tan importante lo que se aprende como lo que se enseña. Por eso, precisamente, existen currículos, estándares, planes de estudio y pruebas de evaluación que intentan verificar que un enorme número de niños y jóvenes aprendieron las mismas cosas, en los mismos tiempos y del mismo modo, sin importar sus entornos ni sus experiencias y necesidades vitales. Por esto resulta tan importante volver una y otra vez sobre lo que significa aprender desde el punto de vista del desarrollo humano, entendido como crecimiento individual y colectivo.

La escuela convencional y los sistemas generales de instrucción están diseñados sobre un modelo que privilegia la mecánica de ciertas habilidades intelectuales como la identificación y desciframiento de signos fonéticos o el comportamiento algorítmico de las operaciones aritméticas, sin detenerse en la capacidad de dar significado individual a la adquisición de estas habilidades. Esto hace parte de un complicado imaginario social que concibe la institución educativa como un gran aparato para enseñar y que, además, funciona bajo el modelo de las máquinas triviales que son aquellas que operan de manera totalmente controlada y predecible, sin dejar ningún espacio a la incertidumbre. El aprendizaje, en este contexto, es el resultado de la agregación de un conjunto de factores organizativos y procedimentales, de manera que cuando una alta proporción de los niños y jóvenes no aprenden lo que se les quiere enseñar se comienzan a buscar las causas en el rigor de los procedimientos (planes de estudio, relación de niños por maestro, materiales, infraestructura, formación de los maestros, modelos de evaluación) y no en la concepción misma del aparato. Si allí no se encuentran las causas, entonces la carga de la prueba, como dicen los penalistas, recae sobre las limitaciones intelectuales o disciplinarias del estudiante que debe repetir años, cumplir sanciones o abandonar la escuela.

Una pregunta interesante que es urgente hacer en los inicios de este siglo es cómo tendría que diseñarse una institución que sea fundamentalmente para aprender y no para enseñar.

A partir de esta pregunta puede especularse sobre nuevos modelos pedagógicos y organizativos que por fuerza tienen que partir de referentes radicalmente diversos a los que hoy priman. En vez de preguntarse qué deben aprender los niños, niñas y jóvenes de todo un país habría que preguntar qué quieren aprender esos mismos sujetos en cada contexto específico, de acuerdo con los retos que les plantea su entorno físico y humano. Un ejercicio experimental sobre este asunto sorprendería a más de uno por la racionalidad, coherencia y pertinencia de lo que pueden manifestar niños y jóvenes a este respecto.

Lo interesante de un ejercicio de esta naturaleza —así sea hipotético— radica en la posibilidad de idear nuevos puntos de referencia basados en la capacidad de reflexión de los alumnos, en el estímulo de su relación emocional con el mundo físico y humano, en dar valor al universo del deseo y en la oportunidad de hacer procesos más libres y creativos de procesamiento de la creciente información a la cual acceden por fuentes enormemente ricas y variadas.

Si algo así se hiciera, ¿cómo tendría que ser una institución educativa?, ¿cuál sería el rol de los maestros?, ¿qué materiales serian importantes?, ¿la organización por edades tendría la misma rigidez actual?

Por supuesto las preguntas se multiplicarían de manera sorprendente con respecto a horarios, ritmos, espacios, disciplina, evaluación… Y aunque parece una exageración, ya los estudiosos de las ciencias cognitivas como Gardner, o de la sociología educativa como Holt, se han preguntado muy seriamente sobre estos asuntos. Hay experiencias fundamentales en este sentido como Summerhill y las escuelas de jóvenes de Makarenko. Freinet abrió mucho camino a la exploración de la educación por el trabajo… En fin, no se trata de propuestas descabelladas. Lo descabellado es seguir haciendo más de lo mismo a un costo social enorme, sabiendo que el barco está haciendo agua.

La experiencia práctica muestra que es totalmente absurdo poner todo el énfasis de la escuela básica en enseñar a leer y escribir a niños y niñas que no ven ninguna utilidad ni experimentan ninguna pasión frente a esta obligación. Entre tanto, la escuela no dispone de ningún medio para explorar lo que saben, lo que les interesa, aquello en que muestran extraordinarias destrezas o las cosas que requieren aprender con urgencia para sobrevivir en medios extremadamente hostiles desde el punto de vista emocional, intelectual y material.

Publicado en Didáctica y Aprendizaje, Gestión Pedagógica | Deja un comentario

MARKETING EDUCATIVO CASO 8: SISE ¿jugador revelación o estrategia de seguidor?

  1. SISE, ¿Jugador revelación?

SISE ocupa actualmente el 4º lugar en el ranking de participación de mercado de los institutos. Además, es el único TOP FIVE de institutos (además de ISIL) que no pertenece a ningún capital corporativo (al menos por ahora). Además debe ser uno de los que menos invierte en publicidad, en comparación de sus amables competidores pertenecientes  a los mencionados holdings.

Su propuesta de valor orientada al segmento C, explota la sensibilidad de precios de este mercado para ofrecer una alternativa entre los principales rivales del nicho: IDAT e IFB. Ante el mejor posicionamientos de estos últimos, SISE responde con una estrategia basada en PRECIO y COBERTURA. Sus locales serán menos modernos y amplios que el de sus competidores, pero están mejor ubicados, con mejores precios y, sobre todo, las mismas carreras.

Con todo esto, y sus 9 sedes en Lima y 2 en provincias, SISE ha pasado de 4657 alumnos en el 2010 a 7682 en el 2014, constituyendo el 2ª mejor crecimiento en cuanto a participación del mercado educativo.

Por lo tanto, los resultados comerciales  de SISE (al menos en cuanto a market share) lo pinta como un jugador revelación del mercado educativo. Sin embargo, es necesario analizar el verdadero desempeño de SISE en el mercado.

  1. ¿…. o estrategia de seguidor?

No solo basta analizar el rendimiento comercial de la estrategia, sino la sostenibilidad de ésta.

SISE aún no ha logrado desarrollar una mejor recordación y posicionamiento en el mercado. En el último informe de IPSOS 2013, SISE no ha sido asociado con algún concepto que lo logre diferenciar en el mercado.

Esto nos lleva a reflexionar sobre su propuesta de valor. El lenguaje publicitario de SISE apeló  un discurso bastante neutral…y hasta vago. El “SI SE PUEDE” o “YO SI SE”, han servido para facilitar la recordación (estrategia basada en el juego de palabras y repetición, explotando el clásico “SI SE PUEDE”) pero careció de contundencia en cuanto a una promesa comercial más nítida.

Por otro lado, es importante contemplar que el crecimiento de SISE ha dependido directamente de su capacidad de cobertura. Sus 9 locales en Lima los coloca entre los tres institutos con mayor capilarización en el mercado. En tal sentido es indudable que la capacidad de coberturar la demanda a un precio competitivo ha sido la clave estratégica de SISE.

Sin embargo COBERTURA y PRECIO no necesariamente aseguran competitividad, si esta fórmula no va acompañada de una propuesta de valor sólida. 7 mil alumnos para 9 sedes en Lima termina siendo al final un desempeño poco competitivo (Avansys -9ª lugar en Market Share- posee más de 4 mil alumnos en una sola sede).

En conclusión, ¿hasta qué punto SISE se ha preocupado por construir una diferenciación sólida? ¿o más bien se ha preocupado en competir explotando costos?

Crecer basándose en la cobertura y el precio permite que  la sostenibilidad de la estrategia dependa de la sensibilidad al precio de su target. Quizá, juzgando que el segmento C es muy sensible a este aspecto en su percepción de valor, SISE se permite esta forma de competir. Y quizá le dure y le permita no solo sobrevivir, sino incluso seguir creciendo. Pero dudamos que alcance para liderar el mercado.


 

Publicado en Gerencia Educativa, Marketing Educativo | Etiquetado , , , | Deja un comentario

MARKETING EDUCATIVO. LOS NUEVOS REYES Y LECCIONES A APRENDER.

El mercado educativo  a nivel superior se ha transformado significativamente a partir de la entrada de capitales corporativos y diversificados: Grupo el Comercio (Avansys), Enfoca Safi (IFB) e Intercorp (Idat, Ipae y UTP).

Conforme a este nuevo panorama donde rige la estrategia corporativa y diversificada, PRESENTAMOS EL RANKING DE INSTITUTOS SEGÚN MARKET SHARE (participación en el mercado). Cabe señalar que hasta hace dos años IDAT e ISIL ostentaban el liderazgo de manera indiscutible (1ª y 2ª lugar respectivamente)…ahora, veamos…

  • Primer Lugar: IDAT (11471 alumnos)
  • Segundo Lugar: IFB (10893 alumnos)
  • Tercer Lugar: ISIL (10851 alumnos)
  • Cuarto Lugar: SISE (7682 alumnos)
  • Octavo Lugar: IPAE (4756 alumnos)
  • Noveno Lugar: AVANSYS (4468 alumnos)

Fuente: Ministerio de Educación.

Comentarios:

IFB desplazó del 2ª lugar a ISIL gracias a una propuesta de valor pragmática (empleabilidad). Por otro lado, IPAE y Avansys no logran cuajar, debido (según nuestra opinión) a que no han sabido definir de manera contundente su propuesta de valor.

La sorpresa es SISE quien está creciendo a costa de una estrategia de cobertura (nicho) y una propuesta de valor basada en costo. Ojo, el mercado C está muy sensible al precio en comparación a hace 5 años, así que las instituciones que están pensando en subir precios..CUIDADOOOO…SISE es el ejemplo de la importancia del precio en la percepción de valor actual en el segmento C.

ISIL debe revisar su estrategia basada en “sin experiencia no existes”. Nos parece que su estrategia es muy correcta, pero fallan en la transmisión de la misma y el lenguaje final. Sin embargo y a pesar de eso aún pueden vivir debido a que, junto a Tecsup, estàn posicionados en el segmento B, con la ventaja de ser más diversificados (que Tecsup).

Finalmente, nos parece que Intercorp tiene mucho pan por rebanar para pelearle el segmento B a ISIL (a través de IPAE), y, sin duda, el mayor reto es para el Grupo el Comercio que debe aterrizar la propuesta de Avansys para competir con mayor eficiencia. Su gran reto es pelearle al IFB e IDAT el liderazgo del segmento C.

En próximos artículos seguiremos analizando caso por caso.

Publicado en Gerencia Educativa, Marketing Educativo | Deja un comentario

Programa de capacitación a distancia: NEUROPEDAGOGÍA, GESTIÓN CURRICULAR, GERENCIA EDUCATIVA Y MARKETING EDUCATIVO

INICIO: Desde el 22 de Agosto 2015

BENEFICIOS:

  • Aula Virtual para el desarrollo de las actividades
  • Talleres presenciales
  • Tutoría individualizada
  • Certificación válida para el escalafón (200 horas por curso)
  • Bolsa de trabajo para egresados

 

INFORMES:

  • Teléfono fijo: 736 5665
  • RPC: 969 725 718 –  991 339 171  –   999 643 059
  • MOVISTAR: 999 314 459 –   ENTEL: 986 000 985
  • CORREO: contacto@makconsultores.com.pe
  • WEB: http://www.makconsultores.com.pe

INSCRIPCIONES

N° de cta corriente: 194-2204366-0-22 (BCP soles)

Enviar a contacto@makconsultores.com.pe voucher escaneado de depósito y datos completos.

Brochure virtual:
//e.issuu.com/embed.html#17221870/14130674

Formulario de inscripción:

 

Publicado en Eventos, Inicio | Etiquetado | Deja un comentario